Aumenta la motivación y la fidelidad de tus trabajadores con cursos de inteligencia emocional

Muchas personas viven convencidas de que la causa de su estado emocional es el entorno que les rodea. Y ellos, su efecto. Sin embargo, las acciones, comportamientos y reacciones de los demás no determinan nuestro malestar. Ni tampoco el bienestar. Hay que colocar la causa en un punto distinto al exterior. 

Como empresario, quizá no puedas chasquear los dedos y hacer que tus empleados se sientan motivados y fieles a la empresa, pero sí tienes en tus manos el poder de actuar como intermediario entre ellos y el desarrollo de su inteligencia emocional para aumentar no solo su motivación y fidelidad, sino también su productividad. 

¿Quieres saber cómo? A través del curso práctico, interactivo y audiovisual de Idiena (Instituto de Inteligencia Emocional)

¿En qué consiste el curso práctico de inteligencia emocional?

En Idiena, hemos creado un método de aprendizaje diferente, centrado en el alumno, audiovisual, interactivo, digital, práctico e internacional. Todo lo que tus empleados necesitan para sumergirse en el mundo emocional con un sistema innovador de aprendizaje nunca visto.

¿Por qué este curso aumenta la inteligencia emocional y, por tanto, la motivación y la fidelidad de los empleados? Apunta:

  • Permite conocer su grado de inteligencia emocional, cuánto lo han mejorado y cómo continuar haciéndolo.
  • Estarán más capacitados para diagnosticar, diseñar e implantar la inteligencia emocional en personas, grupos, organizaciones y situaciones muy diversas, con una metodología práctica.
  • Formarán parte de una Comunidad Internacional de Expertos compartiendo experiencias y actualizando conocimientos.
  • Después del curso, habrán adquirido y consolidado nuevos hábitos y actitudes que mejorarán sus probabilidades de éxito profesional y personal.
  • Potenciarán su fuerza interior al reforzar la autoestima, el autodominio y la resiliencia. Se sentirán más preparados para responder a reveses personales y profesionales.
  • Habrán interiorizado las claves de la empatía, la comunicación, el trabajo en equipo y otras competencias emocionales para trabajar con los demás de forma más eficaz y positiva.
  • Aumentarán su capacidad de automotivación y el sentimiento de pertenencia a la empresa.
  • Estarán más capacitados para enfrentarse a un mundo incierto e inseguro de forma positiva y proactiva.

8 meses. 10 competencias emocionales. ¿Buscas otra alternativa?

El papel de la motivación en los empleados

Ambas pueden manifestarse de diversas formas. Con el progreso, la confianza, la conexión y la productividad. Con el trabajo eficaz. Y hasta buscando siempre una solución más allá. Y ambas nacen de la inteligencia emocional, de la capacidad de encontrar dentro de sí mismos la energía suficiente para superar un contratiempo y seguir adelante. Todo lo que necesitan tus empleados para aumentar su motivación y fidelidad está en su interior, pero tienes en tus manos la herramienta que necesitan para hacerlo realidad. 

Si ellos cambian, todo en la empresa cambia también. Si un empleado aumenta su capacidad de automotivación, será más creativo, tendrá un magnetismo especial, será optimista y derrochará un caudal de energía. Será más fiel a la empresa y sentirá que sus logros son reconocidos.

La automotivación es una herramienta importante para el éxito y vital en nuestra área intrapersonal. El grado en que los trabajadores se sientan motivados, determinará la consecución de las metas que se vayan proponiendo en lo personal y en lo profesional. Esta competencia emocional puede cambiar su vida por completo.

¡Pulsa la palanca del cambio y haz de la automotivación un hábito para toda la vida!

 

¿Cuáles son las habilidades emocionales más importantes en el trabajo?

Más allá de la experiencia laboral y del conocimiento adquirido a lo largo de los años, las empresas hacen una radiografía de sus candidatos para ver qué hay en su interior. 

Los requisitos más importantes a cumplir son: puntualidad, interés, iniciativa, atreverse a preguntar si no saben algo, no hacer cosas si no las entienden o hacerlas sin pensar, ganas de aprender, constancia, dispuestos a ayudar a los demás, contribuir a un clima alegre y seguro, gusto por el trabajo bien hecho y no escatimar en trabajo y esfuerzo, y poder confiar en que cumplirán sus compromisos.

Muchas veces, las empresas ponen el foco en la fidelidad de los clientes y pierden de vista la de sus empleados. Y ese es uno de los grandes desafíos que las organizaciones deben enfrentar en el nuevo siglo, entre otros:

  • Utilizar mejor los talentos especiales disponibles. 
  • Manejar grandes cantidades de información.
  • Ser más creativos para impulsar la innovación.
  • Afrontar grandes y rápidos cambios.
  • Estar más motivados y comprometidos. 
  • Preparar a las personas para desempeñar otros puestos. 

Nada de todo esto sería posible sin la inteligencia emocional, porque tiene el pase directo a la contratación y conservación del empleo, el desarrollo del talento, la eficacia, la productividad, el compromiso, la salud y el estado anímico de los empleados, los ingresos y hasta las ventas.

Como señala Daniel Goleman, la inteligencia emocional emerge, sobre todo, a través de las relaciones y afecta a la calidad de esas relaciones. Por eso, es tan importante saber controlar nuestras emociones para después desarrollar la habilidad de percibir y comprender el impacto emocional de los demás. Solo así podremos construir un buen ambiente laboral entre todos.

¿Quieres conocer más detalles de nuestros cursos? Hablemos.

Máster inteligencia emocional aplicada