¿Buscas nuevos retos profesionales? te damos unos consejos

En nuestro mundo moderno, la necesidad de asumir nuevos retos profesionales es cada vez más difícil de satisfacer, dado que vivimos en un mundo cada vez más competitivo, donde, prácticamente, todos disponemos de las mismas oportunidades. Entonces, ¿cómo asumir próximos retos profesionales?

La clave está en la inteligencia emocional. Acompáñanos y quédate con estos consejos.

 

13 consejos para asumir nuevos retos profesionales 

¿Sabías que la inteligencia emocional es una de las cualidades más buscadas por los reclutadores de empleo? 

Estamos acostumbrados a trabajar nuestra inteligencia intelectual desde pequeños, pero nadie nos ha enseñado a entrenar y gestionar la emocional. Sin embargo, es incluso más importante que cualquier otra capacidad humana, dado que a través de ella se desarrolla la motivación, la regulación de los estados de ánimo, el control de los impulsos y las relaciones con los demás. ¡Quién lo diría!

Recuerda estos consejos cada vez que necesites asumir nuevos retos profesionales:

  1. Si te encuentras en situación de desempleo, puede que tu mente te juegue malas pasadas. Por ello, intenta no lanzarte mensajes negativos que solo te alejan de tus metas
  2. Mentalízate y entrena tu cerebro para aprender a afrontar el cambio. El mundo laboral no es algo estático, sino que fluye continuamente. Por ello, hay que estar preparado para asumir modificaciones.
  3. Una vez finalices una tarea, tómate tiempo para analizar lo que salió bien y lo que podría mejorarse. Valora y aprende.
  4. No concibas los retos como algo negativo, porque entonces no podrás afrontarlos de la manera adecuada, ni prepararte para rendir al máximo. Al contrario, sé realista.
  5. No dejes de lado la formación. Busca un proyecto sobre inteligencia emocional adecuado a tus circunstancias y necesidades. Compagínalo con tu trabajo u otros estudios, puedes formarte con un curso 100% online.
  6. Márcate objetivos claros y piensa cómo puedes motivarte para alcanzarlos
  7. Procura desarrollar las principales competencias emocionales (empatía, optimismo, autoestima, comunicación, trabajo en equipo, comunicación, iniciativa…) para ser capaz de transmitirlas en diferentes entornos, como el profesional. 
  8. No dejes todo para la parte teórica, combina el conocimiento con la práctica diaria de dichas competencias emocionales, de la mano de profesionales expertos en la materia.
  9. Invierte en tu propio desarrollo personal y profesional, de manera sistemática y rigurosa.
  10. No tengas miedo al fracaso. Es una posibilidad que debes tener presente, pero sin sentir miedo. De lo contrario, te paralizará y no te dejará avanzar. Recuerda que los fracasos son parte de la vida y nos sirven para aprender.
  11. Date tiempo para aprender las nuevas funciones de tu trabajo y adaptarte al nuevo entorno, compañeros y ambiente.
  12. Gestiona el estrés y la ansiedad y no te dejes llevar por los nervios del momento. 
  13. Ten más confianza en ti mismo.

La inteligencia emocional permite construir entornos laborales más tolerantes, felices y productivos.

La inteligencia emocional ya es un reto profesional en sí

Nuestra capacidad para comprender las emociones y conducirlas de tal forma que podamos usarlas para guiar nuestra conducta es vital. Requiere de la expresión y la comprensión de los sentimientos propios y ajenos, independencia, cordialidad, capacidad para trabajar en equipo, respeto, comunicación, motivación, autocontrol…

Y eso es un gran reto para los directivos y empleados de cualquier empresa, especialmente para aquellos que están a punto de enfrentarse por primera vez al mundo laboral. Con un nivel alto de inteligencia emocional se puede conseguir una vida plena, tanto en lo personal como en lo profesional. Nos permitirá:

  • Establecer mejores relaciones con los compañeros.
  • Favorecer el buen clima laboral.
  • Mantener la motivación, incluso en los momentos más difíciles. 
  • Ser más productivos y responsables con nuestras tareas.
  • Evitar que nuestros problemas personales afectan al desempeño en el trabajo. 
  • Tomar mejores decisiones. 
  • Saber escuchar y comunicar de forma efectiva. 
  • Adaptarse a nuevos equipos y aportar ideas creativas. 
  • Transmitir confianza.
  • Mantener el espíritu de equipo y las habilidades para negociar y resolver los posibles desacuerdos.

No es casualidad que los reclutadores claven la mirada en las competencias emocionales de los nuevos candidatos a un puesto laboral. Sin ellas, será muy difícil controlar los impulsos, mantener la motivación y desempeñar un trabajo completamente eficaz. 

El éxito y el fracaso tienen significados diferentes para cada persona, pero al margen de la manera en que cada una lo defina en su vida, conseguir esas metas tiene un efecto directo: confianza, positividad, optimismo, empuje… Lo llaman el efecto ganador y puede hacernos más inteligentes y más seguros.

Y para alcanzar ese estado psicológico, hace falta ser inteligentes emocionalmente. Al igual que para fracasar. Es la norma. Y debemos aprender a convivir con ellos con más naturalidad. 

¿Y tú? ¿Todavía no conoces tu nivel de inteligencia emocional?

Resumiendo el papel de la inteligencia emocional en los retos profesionales

Las emociones dan color a nuestra vida y sirven para orientarnos en ella. Como has visto, uno de los principales consejos para afrontar nuevos retos profesionales es cultivar la auto confianza, y no hay nada mejor como desarrollar tus capacidades emocionales

Encontrar nuevas oportunidades para dar más de ti en tu día a día es la mejor forma de darle un empujón a tu carrera profesional. No solo implica adquirir nuevas responsabilidades o impresionar a quienes nos rodean, sino tener un perfil profesional mucho más preparado e interesante. 

Si vas a asumir nuevos retos, no lo hagas para destacar por encima del resto, sino para invertir en tu crecimiento profesional.
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