Cómo convertir los problemas en una oportunidad de desarrollo

¿Sabías que la mayoría de los problemas que afectan a la sociedad tienen un fondo emocional? Si esto es así, entonces, podemos hacer cambios en la respuesta emocional que damos a los acontecimientos para prevenir ciertos comportamientos de riesgo. El mundo al que nos enfrentamos está repleto de problemas que llegan a nosotros por alguna razón. Quizá, para dejarnos una enseñanza. O simplemente, para recordarnos que hay una parte de nosotros todavía por sanar.

Lo ideal para enfrentarnos a un conflicto, sea de la naturaleza que sea, no es huir de él, sino aprender a canalizarlo. Todo aquello que no expresamos se convierte en emociones incomprendidas y reprimidas que nos dañan el cuerpo y la mente. 

Pero esto tiene fácil solución: aprender a gestionar y educar nuestras emociones. ¿Quieres saber cómo?

Convierte los conflictos en una oportunidad de desarrollo

Inteligencia emocional es hacer que la razón, la emoción y el instinto sean coherentes y no funcionen por separado. Sin embargo, cuando nos enfrentamos a un problema, la emoción y el instinto son muy fuertes, mientras que el pensamiento racional queda en un segundo plano. 

Es habitual que esto nos pase a todos, nadie nos ha enseñado a comprender las emociones, educarlas y ponerles nombre. Nos han hablado del miedo, la tristeza o la frustración. Y las hemos sentido con muchísima fuerza dentro de nosotros, pero no son sensaciones negativas por sí solas, son perjudiciales si no sabemos cómo gestionarlas.

Por eso, es importante que aprendas a hacerlo a través de cursos prácticos, interactivos y personalizados. Con la ayuda de profesionales expertos en el desarrollo de la inteligencia emocional. Si quieres convertir tus problemas en una oportunidad de desarrollo, solo tienes que entrenar tu cerebro. 

¿Sabías que las personas que tienen problemas personales y no hablan de ellos tienen más posibilidades de enfermar? Creemos que hablar de nuestras preocupaciones nos hace más vulnerables, pero no es así. Hoy vamos a contarte cómo gestionar los problemas para convertirlos en una oportunidad de desarrollo:

  • La mente humana necesita encontrar sentido a sus problemas, causas, efectos, atar cabos sueltos y encontrar el porqué de lo que nos ocurre. Así que, exprésalos en una conversación con amigos, terapeutas o simplemente a través de la escritura expresiva. Te hará sentir mucho mejor.
  • Entrena tus competencias emocionales con expertos en inteligencia emocional. Hay cursos online muy prácticos e interactivos que te permitirán trabajar tu manera de afrontar los problemas. 

¿Qué emociones sientes en cada momento? ¿Qué te aporta cada una de ellas? ¿Por qué surgen? Conócete y sé el dueño de ti mismo.

 

Para transformar tus problemas, primero debes conocer tus emociones

Uno de los errores habituales que cometemos todas las personas en algún momento de nuestra vida es esperar a que las cosas o las personas cambien. Nos auto convencemos de que nuestros problemas se solucionan cuando eso ocurre, ocultando la verdadera causa de nuestro mal. Huimos del auto conocimiento, evitamos el miedo y el hacernos responsables de lo que sentimos. Sin embargo, eres tú quien está viviendo una serie de emociones, por tanto, nadie más puede gestionarlas por ti. 

Aunque para muchos puede parecer algo deprimente, en realidad, esta afirmación nos está dando la oportunidad de ser los dueños de nuestro propio bienestar. La inteligencia emocional es el gran recurso del ser humano para poder reconducir su vida y responsabilizarse de lo que siente, piensa y comparte con los demás. 

No es fácil aceptar que en nuestro inconsciente existen programas mecánicos que nos gobiernan. Sin embargo, una vez que lo hacemos, somos capaces de comprender que nuestro inconsciente no para de mandarnos señales a través del exterior. Michael Jackson ya lo dijo en sus letras: “Estoy empezando por el hombre del espejo. Estoy pidiéndole que no sea así. Y ningún mensaje puede ser más claro: si quieres hacer del mundo un sitio mejor, échate un vistazo a ti mismo y cambia”.

La Ley de Causa y Efecto guarda un vínculo muy estrecho con el mundo de las emociones. Todo nace en la mente. Por tanto, el entorno que nos rodea no es casual, sino causal. ¿A qué esperas para transformar tus problemas en una oportunidad de desarrollo personal?

 

¿Enfrentamos o afrontamos los conflictos?

Todos estamos hechos de las mismas emociones, pero a veces las expresamos de manera diferente. A lo largo de nuestra vida tropezamos con problemas y situaciones negativas que sacan lo peor de nosotros. Y como consecuencia, discutimos, gritamos y perdemos el control de nosotros mismos. Sin embargo, otras veces, respiramos, nos calmamos y logramos ver el problema con otra perspectiva.

Estas dos maneras de reaccionar a los problemas, tan parecidas en su forma literal y tan diferentes en su práctica, nos llevan a dos extremos: cuando enfrentamos, perdemos el control,  cuando afrontamos, crecemos y nos hacemos más fuertes. 

La inteligencia emocional escoge el segundo camino, porque te enseña a abordar las dificultades con mayor eficacia. Como una experiencia de desarrollo personal y profesional. Te enseña a reflexionar, respirar y tomar la mejor decisión. Y te muestra los pasos para no perder el control de tus emociones, aunque el mundo que te rodea sea un auténtico caos.

Si empiezas a entrenar tu inteligencia emocional, desarrollarás tus competencias emocionales, como la asertividad. Y tomarás tus problemas como una oportunidad para madurar y aprender.

No son los problemas quienes nos hacen caer, es cómo respondemos a ellos.
Máster inteligencia emocional aplicada