Cómo gestionar las emociones de los empleados tras el Covid

La crisis sanitaria ha obligado a las empresas a tomar medidas preventivas en cuestiones de distancia social e higiene, pero ¿han pensado en cómo minimizar los riesgos psicosociales derivados de la crisis?

En cuestión de semanas, se modificaron muchos de los hábitos que teníamos instaurados de forma casi automática en nuestra vida: levantarnos para ir a trabajar, llevar a los niños al colegio, salir a pasear, ir al cine… Y sin apenas tiempo de reacción, hemos adaptado nuestra vida a la situación de urgencia que vive el país en tiempo record. Con teletrabajo, reduciendo la plantilla de nuestra empresa, acogiéndonos a un ERTE o simplemente modificando los procesos y metodologías de nuestra actividad. En cualquier caso, se ha producido un cambio.

¿Cómo afecta a tus empleados? En este post te presentamos algunas recomendaciones sobre el control de emociones en la nueva normalidad.

 

4 emociones frecuentes tras el Covid 

No hay nada más contagioso que las emociones, ni siquiera el coronavirus. Y si has conseguido salir ileso a nivel emocional de la pandemia, eres un dios. Porque a todos nos está afectando, en mayor o en menor medida.

Ya sea por los efectos del teletrabajo y la falta de socialización, por el miedo al contagio, porque se atraviesa un proceso de duelo, o simplemente por la incertidumbre que nos acompaña, la mente humana nota las consecuencias. Depende de nosotros alargar el malestar o gestionar nuestras emociones correctamente para recuperarnos lo antes posible.

El ser humano está programado para responder automáticamente ante una complejidad o falta de control. Y lo ha hecho durante la pandemia a través de una serie de emociones: 

  • Miedo. Provocado por la incertidumbre constante y el confinamiento.
  • Amenaza. Si observamos la crisis como una amenaza, se desencadenarán emociones negativas. Si la vivimos como una experiencia de crecimiento, generaremos pensamientos positivos como la esperanza y la tranquilidad. ¿En qué lado estás tú?
  • Apego. Buscamos la protección, nos refugiamos en los demás y nos cuidamos los unos a los otros.
  • Baja autoestima. Afrontamos los cambios en función de la imagen que tenemos de nosotros mismos. Si te sientes seguro de quién eres, te será más fácil enfrentar la nueva normalidad sin perjudicar a tu esencia.

Somos seres emocionales por naturaleza. La clave está en saber controlar las emociones y sentimientos. 

 

Aprendiendo a gestionar las emociones de los empleados

¿Volveré a entrar en un ERTE? ¿Me reducirán la jornada? ¿Qué ocurrirá con mi puesto de trabajo en los próximos meses? ¿Cuándo volveré a la oficina? ¿Qué medidas se tomarán para evitar los contagios?

Son las preguntas que recorren la mente de miles de trabajadores y empresas en todo el mundo. Crean estrés, incertidumbre y miedo, emociones nada aconsejables, pero completamente naturales. Aprender a gestionarlas es clave si las compañías no quieren que su actividad se vea afectada. Sobre todo, si tenemos en cuenta que durante los últimos meses ha sido muy común encontrarse con estos escenarios:

  • Pasar de trabajar en la oficina a teletrabajar en casa, utilizando herramientas de chat para las reuniones con clientes y compañeros. 
  • Falta de apoyo de la gente que tienes al lado para resolver dudas o asuntos.
  • Pérdida de comisiones e incertidumbre por lo que pasará con la empresa, si sobrevivirá o no a la crisis, etc.
  • Situación de pandemia descontrolada e inexistencia de vacuna para poder enfrentar el virus.

El malestar psicológico está en el aire. Los empleados han vuelto a sus puestos de trabajo y las empresas deben valorar cómo está siendo la incorporación emocional a la nueva normalidad. Para ello, existen medidas y herramientas de gestión emocional que pueden adquirir fácilmente a través de cursos y másteres prácticos de inteligencia emocional

Las ventajas competitivas de poner en marcha estos planes de formación para los Recursos Humanos de las empresas son claras:

  • Aumentan el rendimiento.
  • Encuentran el propósito y trabajan en torno a él.
  • Establecen nuevas metas para alcanzar el éxito.
  • Incrementan el sentimiento de pertenencia a la empresa.
  • Aprenden a enfrentarse a situaciones inciertas e inseguras de forma positiva y proactiva.
  • Potencian su fuerza interior.
  • Conocen su grado de inteligencia emocional y cómo mejorarla.
  • Interiorizan las claves de la empatía y el trabajo en equipo.
  • Refuerzan la autoestima, el autodominio y la resiliencia.

Las emociones son protagonistas silenciosas en la crisis del coronavirus y depende de ti salir reforzado de ella. Si tus empleados son capaces de desarrollar un deseo consciente de explorar las posibilidades que están fuera de su manera de pensar condicionada, como afirma el doctor Prasad Kaipa, especialista en innovación empresarial, “surgirá una tensión creativa entre el deseo de cambio y la resistencia”. 

“Así es como llamamos al miedo a lo desconocido que frena nuestras posibilidades de comprensión y de cambio. Dicha tensión puede abrir nuevas puertas mentales y emocionales que habían estado cerradas hasta entonces”. (Elsa Punset)

¡Promueve buenas prácticas para el control de emociones en tu plantilla!

 

Consecuencias emocionales de la pandemia en la empresa

Nerviosismo, inquietud, miedo, baja autoestima... Una mala gestión de estas sensaciones puede acabar afectando al plano personal, pero también al profesional. Baja productividad laboral, desmotivación, falta de comunicación y mucho más. Por eso, las empresas están poniendo a disposición de los trabajadores psicólogos y planes de formación que les permitan aprender a controlar sus emociones correctamente.

El estado de desorganización provocado por el Covid ha alterado nuestra vida y sobrepasado nuestra capacidad habitual para enfrentar los problemas. Ha crecido la incertidumbre, y cuando eso pasa, el miedo provoca situaciones de bloqueo.

¡Si todavía no lo has hecho, es el momento de proveer a tus empleados de las mejores herramientas para recuperarse de los efectos de la pandemia y estar mejor preparados!


Máster inteligencia emocional aplicada