Competencias socioemocionales para la empleabilidad

¿Puedo encontrar trabajo rápidamente si desarrollo mis competencias socioemocionales? El nivel de inteligencia emocional no te hará por sí solo ser el seleccionado para ocupar un puesto de trabajo determinado, pero sí repercute directamente en esta decisión. Las razones son claras, te permiten regular los pensamientos, las emociones, el comportamiento, la manera en que te percibes a ti mismo y te involucras con los demás.

También determinan cómo las personas nos adaptamos a nuestro entorno, pero el desarrollo de las competencias socioemocionales no solo es vital para el bienestar de las personas, sino también para establecer un buen clima en el trabajo con los demás y la asunción de responsabilidades personales y colectivas.

En Idiena, hemos creado un método de aprendizaje diferente para entrenar tus competencias socioemocionales con expertos. ¡Sumérgete en el mundo emocional con un sistema innovador nunca visto!

 

 8 competencias socioemocionales para el empleo

Las empresas se están dando cuenta de que más allá de los conocimientos y experiencias de los empleados, existe un punto mucho más decisivo a la hora de contratar a sus empleados: la inteligencia emocional y las competencias socioemocionales. Es decir, su capacidad para comunicarse de manera clara y efectiva, asumir responsabilidades, cooperar para trabajar en equipo, iniciativa, creatividad, adaptabilidad, entre otras. 

¡Te contamos en qué consisten y cuál es su papel en la empleabilidad!

  1. Adaptabilidad. La flexibilidad es la clave para sentirnos mejor. Una gran habilidad a la hora de relacionarlos, tanto con nosotros mismos como con los demás. A veces, es necesario dejar la rigidez a un lado para dejar que las cosas fluyan, aceptar que nada es perfecto y adaptarnos a cualquier circunstancia emocional.
  2. Capacidad de persuasión. El arte de convencer. Es el refuerzo de un mensaje con argumentos para convencer o hacer cambiar de opinión. Los principios de comunicación persuasiva, como el gregarismo o la escasez, son muy utilizados en campañas de publicidad y marketing con el fin de vender productos y servicios.
  3. Autocontrol. Es la capacidad de tener control sobre uno mismo y sus acciones. Nos permite ser más resilientes y establecer relaciones saludables con los demás. Es no dejarse llevar por los sentimientos del momento, una habilidad de la inteligencia emocional que implica reconocer las emociones, controlarlas y manejar los impulsos. 
  4. Automotivación. Logro, compromiso, iniciativa, optimismo… La automotivación es la capacidad de darse razones, impulsos, entusiasmo e interés a un mismo para alcanzar las metas marcadas. El optimismo es un requisito imprescindible en nuestro camino y nos pone especialmente a prueba cuando surgen las dificultades.
  5. Capacidad de decisión. Está directamente relacionada con el autocontrol, ya que esta capacidad nos permite tomar mejores decisiones y gestionar el futuro con mayor consistencia. Todas las decisiones que tomamos no serían posibles sin las emociones.
  6. Trabajo en equipo. Las emociones son clave en el trabajo en equipo. Desarrollan habilidades tanto para el trabajo colaborativo como para la autorregulación. Identificarlas y trabajarlas nos permite mejorar las relaciones en el trabajo y favorecerlo.
  7. Comunicación. Está directamente relacionada con la interacción de las personas que nos rodean. La habilidad comunicativa puede desarrollarse de manera efectiva si somos conscientes de los aspectos propios y ajenos de la inteligencia emocional. Para ello, debemos ser capaces de gestionar las propias emociones y desarrollar la empatía, así como otras habilidades sociales.
  8. Autoconocimiento. Conocer tus fortalezas y debilidades, así como identificar tus estados de ánimo, te servirá para resolver cualquier situación que se te presente. Aumenta la confianza y la seguridad en las capacidades personales. Te resultará mucho más fácil tomar decisiones a pesar de las presiones o incertidumbres a las que te expongas.

Las habilidades sociales, como la comunicación, la empatía, la asertividad o la escucha activa nos aportan importantes mejoras a nuestras relaciones sociales.

Gracias a estas habilidades emocionales, los estudiantes de posgrado y otros perfiles en búsqueda de empleo aumentan sus posibilidades de ser contratados por las empresas. Ya no se buscan candidatos conservadores, sino creativos, capaces de apreciar el cambio y afrontar situaciones nuevas. 

Esa conducta reflejará el nivel de inteligencia emocional, el equilibrio y la combinación perfecta entre el pensamiento, la emoción, la cabeza y el corazón. 

 

¿Qué tener en cuenta a la hora de buscar empleo?

Cuando vas a emprender la búsqueda hacia un nuevo puesto de trabajo, es fundamental conocerse a uno mismo. ¿Qué quieres conseguir? ¿Hacia dónde quieres dirigirte? ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? ¿Cuáles son tus afinidades? ¿Y tus gustos? No solo se trata de reflejar nuestros estudios y experiencias laborales en el currículum, sino de hacer nuestra propia introspección y trabajar el nivel de inteligencia emocional a través del cambio de hábitos.

La inteligencia emocional se basa en cinco dimensiones personales y emocionales (autoconocimiento, autocontrol, automotivación, empatía y habilidades sociales). Adquirir las competencias emocionales como una capacidad desarrollada a lo largo del entrenamiento práctico nos permitirá el desempeño laboral exitoso. ¿Por qué? Esto se debe a que la inteligencia emocional tiene un impacto positivo sobre nosotros mismos y en las relaciones con los demás.

No solo nos ayudará a alcanzar nuestros objetivos personales y profesionales en la búsqueda de empleo, sino a regular nuestro estado emocional, como la frustración o la insatisfacción, así como el estrés.

Las empresas fijan la mirada en tus competencias emocionales. ¡Desarróllalas con el curso y máster experto de Idiena! 

Máster inteligencia emocional aplicada