Controlar emociones en el ámbito profesional

La sola definición de inteligencia emocional viene a decirnos cómo podemos influir de manera adaptativa sobre nuestras emociones y en la interpretación de los estados emocionales de los demás. Controlar emociones en todos los ámbitos de nuestra vida es una capacidad fundamental en nuestro día a día. 

Piensa en las emociones que experimentas en tu vida diaria y en todas aquellas decisiones que has tomado bajo su influencia. ¿Has elegido este trabajo porque te ofrece el mejor salario? ¿Por qué escogiste a las personas de tu equipo? 

Tengas la edad que tengas, siempre será un buen momento para aprender a desarrollar la inteligencia emocional. En este post vamos a descubrir juntos algunos gestos y entrenamientos prácticos que te ayudarán a tener el control de tu mundo. El objetivo es que saques fuera las emociones que llevas dentro y que afectan a tu entorno laboral.

Es una gran noticia saber que podemos ser dueños de ellas y aprender a regularlas. Elegir si queremos estar un día tristes o permanecer así toda la vida. 

Ahora que lo sabes, ¿cómo puedes controlar tus emociones en el ámbito profesional? 

 

Regular la duración y la intensidad de nuestros estados emocionales

Tanto para el ámbito profesional como para el personal, es muy importante contar con la habilidad de afrontar las emociones negativas mediante el uso de las estrategias de autocontrol que regulen la intensidad y la duración de los estados emocionales.

La autorregulación es la manera en que las personas manejamos nuestro mundo interno para el beneficio propio y el de los demás. Bajo esta competencia emocional se encuentra la orientación a los resultados obtenidos, el optimismo y el autocontrol.

Gracias al entrenamiento y desarrollo de la autorregulación, somos capaces de manejar nuestros sentimientos en el trabajo, evitar que los problemas personales afecten a nuestra vida profesional, saber aprovechar los sentimientos que repercuten en este ámbito, saber cuándo no hay que dejarse llevar por ellos, etc.

Sin embargo, el autocontrol no es la única habilidad necesaria para disfrutar de un clima laboral óptimo. El desempeño de cualquier rol profesional exige conocer y dominar junto a las capacidades conceptuales, habilidades sociales que nos permitan crear relaciones eficaces con los demás. 

La capacidad de autocontrol y la competencia de las relaciones humanas nos permiten disfrutar de un buen ambiente laboral. ¡Constrúyelo!

 

Cómo controlar emociones negativas en el trabajo

El estrés, la tensión y la ansiedad se han convertido en emociones habituales en el siglo XXI. Gestionarlas junto a la frustración y expresarlas de una manera constructiva es una tarea necesaria que todos deberíamos aprender. Para ello, vamos a presentarte 5 competencias emocionales clave para sentirte pleno en el ámbito laboral:

  1. Habilidades sociales

Son todas aquellas conductas que nos permiten interactuar y se desarrollan a lo largo de nuestra vida mediante experiencias y aprendizajes. Es la responsable de nuestras relaciones con los demás, nuestra capacidad para solucionar problemas y  la facilidad con que nos comunicamos emocionalmente.

  • Autoconciencia. 

Reconocer nuestros sentimientos y emociones es una capacidad propia de la inteligencia emocional. Gracias a ella podemos conocer nuestros estados de ánimo, las reacciones y las causas que los provocan.

  • Autorregulación. 

Es la capacidad de controlar las propias emociones, mantener la calma y ser capaces de dejar a un lado emociones como la ansiedad, el estrés o la tristeza. 

  • Empatía.

Es ponerse en los zapatos del otro. Ser capaz de comprender sus emociones desde nuestro lado y reaccionar de manera apropiada a ellas. Gracias a esta competencia emocional, seremos capaces de comprender las necesidades de nuestros clientes y compañeros de trabajo en cada momento, así como de satisfacerlas. 

  1. Motivación

Es imprescindible para conseguir los objetivos marcados en la empresa, y para ello se requiere compromiso, optimismo e iniciativa. Todas estas competencias se ponen a prueba cuando surgen dificultades, como el fracaso, convirtiéndose en una oportunidad de aprendizaje.

El desarrollo de estas 5 habilidades es fundamental para aprender a gestionar las emociones negativas en la empresa. De hecho, vamos a darte algunos consejos para manejarlas:

  • Identifica tus emociones y reconoce las actitudes que tomas en cada situación. Por ejemplo: cuando se te acumula demasiado trabajo. ¿Cómo reaccionas en momentos de estrés?
  • Di todo aquello que te molesta con una actitud profesional, buscando siempre las críticas constructivas. 
  • Actúa con empatía para comprender las razones por las que los demás toman una determinada decisión e intenta ponerte en su piel.
  • Reconoce tanto tus logros como los de tus compañeros y sé agradecido.
  • Deja los pensamientos negativos a un lado y propón ideas positivas y creativas.
  • Escucha con atención a los demás y piensa las cosas antes de hablar.

Las decisiones que tomes bajo la influencia de la inteligencia emocional no solo garantizarán un mejor desempeño en tu trabajo, sino que mejorarán tu salud física y mental.

 

Conclusiones acerca del control emocional

Decía Nietzsche que los pensamientos vienen y van cuando ellos quieren. Con las emociones ocurre lo mismo. No podemos decidir qué emoción tener en cada momento, pero sí tenemos el poder de elegir qué hacer con lo que sentimos. ¿Es posible tener algún control sobre las emociones o debemos resignarnos a que nos dominen?

Claro que podemos decidir qué hacer con nuestras emociones y aprender a gestionarlas desde la aceptación. Si bien tiene sentido estar triste cuando recibes una mala noticia, no significa que la única opción sea quedarse en casa llorando. Al contrario, podemos reconocer que nos sentimos tristes a la vez que buscamos hacer algo productivo que nos permita sentirnos mejor.

La forma en que interpretas tus emociones puede cambiar la manera en que las vives y reacciones frente a ellas. Cuando no somos capaces de controlar nuestros sentimientos en el ambiente laboral, la ansiedad, la depresión, la tristeza y el estrés salen a la luz. Por algún motivo, el cerebro entra en modo de supervivencia y queda ahí anclado.

Existen 4 emociones básicas en torno a las que surgen el resto de sentimientos: tristeza, alegría, enfado y miedo. Están aquí para cumplir una función, pero no significa que deban manejar nuestros estados emocionales a cada momento. 

En nuestro subconsciente hay un guion escrito por nosotros, y los personajes que nos rodean en nuestra vida, tanto a nivel personal como profesional, son los actores de la película. Actúan para contarnos lo que tenemos dentro y que debemos resolver. Ante esta situación, solo podemos tomar conciencia de que las situaciones generadas hacen de representantes de lo que tenemos dentro y no podemos cambiar la película, pero sí el guion. Sí las emociones. Y hacer que tu vida sea diferente.

Si quieres tener el control sobre tus emociones, debes entender su origen para tratar la causa y evitar que te dominen. 

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