¿Nueva normalidad? Diseña tu plan de resiliencia

La realidad ya no es la que era hace 1 año. Ni tampoco la de hace unos meses. La vida fluye como el agua de un río, pero esta vez con demasiada pendiente. No podría ser de otra forma en los tiempos convulsos que vivimos a causa del Covid-19.

Estamos sumergidos en una pandemia y el primer paso para salir reforzados emocionalmente de ella es aprender a adaptarse a la nueva normalidad. ¿Cómo? A través de un buen plan de resiliencia.

Vamos a contarte cómo diseñar el tuyo. ¿Vienes?

 

Antes de nada, ¿qué es la resiliencia?

Para muchos de vosotros, es una simple palabra de moda, pero significa algo más. Resiliencia es la capacidad que tienes para adaptarte y hacer frente a un estado o situación adversa. Puede ser un accidente de tráfico, la pérdida de un ser querido o incluso la situación de pandemia que estamos viviendo en este momento. Escuchamos hablar a cada rato de las secuelas del coronavirus en los pulmones, el cerebro, la piel y en asintomáticos, pero ¿nos hemos parado a pensar en las secuelas psicológicas?

Es nuestra obligación en este post.

 

7 pasos para diseñar tu plan de resiliencia

A la crisis sanitaria le sigue otra no menos preocupante: la económica. Millones de personas en todo el mundo han notado los efectos de la pandemia, una situación que todavía no tiene fecha de final. ¿Cuánto tiempo se alargará la crisis? ¿Cuáles serán las consecuencias? ¿Y los sectores más afectados? En definitiva, existe una gran incertidumbre que no pasará desapercibida en ninguno de nosotros.

Ahora que ya tienes claro lo que significa la resiliencia, es el momento de empezar a planificar tu plan. No solo te ayudará a desarrollar una de las competencias emocionales más importantes del ser humano en la nueva normalidad, sino mantenerla para toda la vida.

Atento a nuestras recomendaciones:

  1. Habla con un profesional en inteligencia emocional. Sabrá escuchar y comprender tus necesidades, así como diseñar el mejor plan para ti.
  2. Elige un plan de formación. Comprueba que el profesional elegido pueda recomendarte algún curso o máster profesional para entrenar tus competencias emocionales.
  3. Comprueba que sea un plan ajustado a tu perfil, personalizado y que tienes disponibilidad para llevarlo a cabo. En estos tiempos que corren, nada mejor que un curso online para evitar traslados y reuniones que te expongan al virus.
  4. Estudia los principales conceptos de la inteligencia emocional. Una vez hayas elegido el curso, es importante aprender algunas nociones básicas (emociones, cerebro e interacción).
  5. Descubre en qué consiste la psicología positiva, la neurociencia y el liderazgo. Hay mucho que aprender.
  6. Aplica todo lo aprendido en diferentes contextos. Para ello, puedes poner en práctica algunos ejercicios interactivos y simulaciones.
  7. Diagnostica una situación concreta. Pon en práctica tus conocimientos.

No tienes por qué estar solo en este proceso. Puedes contar con una comunidad virtual y un coach que te acompañen, interactúen y resuelvan todas tus dudas.

¡Piensa bien cuál camino vas escoger!

 

¿Qué otras iniciativas están llevando a cabo las empresas para ser más resilientes?

Si estás a punto de salir al mundo laboral, es importante que conozcas previamente cuáles son las medidas que están tomando las empresas para salir reforzadas de la crisis. Te dará un plus y te servirá para afrontar la nueva normalidad con mayor facilidad.

  • Reconsiderar viejas opciones. Muchos negocios están analizando sus ofertas para incorporar nuevas opciones o funcionalidades que habían olvidado en el tintero. El confinamiento nos ha obligado hacer un parón y pensar detenidamente en el punto en el que nos encontramos y hacia el que queremos avanzar.
  • Reasignar tareas. Las compañías también han sentido la necesidad de buscar soluciones a corto plazo. No hace falta nada más que echar un vistazo a la cantidad de hoteles, residencias y establecimientos que se han puesto a disposición de los hospitales y sanitarios para prestar su ayuda.
  • Reconectar. Por muy contradictorio que suene, el confinamiento ha sido uno de los momentos más sociables de las compañías. Hemos reconectado y mejorado la comunicación en las organizaciones a través de la tecnología. Miles de empresas se han visto obligadas a poner en marcha el teletrabajo, lo que también les invita a buscar nuevas formas de comunicarse y evitar los efectos del aislamiento.

A pesar de su importancia, existe una iniciativa aún más relevante: la inteligencia emocional. Si bien ya era una apuesta segura para las empresas antes de la pandemia, ahora lo es aún más. Necesitamos poner el foco en las personas, mantener la calma y aprender a actuar ante la incertidumbre para no dejarse llevar por el miedo. Y eso podemos conseguirlo desarrollando nuestra propia inteligencia emocional.

Tener embotelladas nuestras emociones solo nos llevará a explotar de forma impulsiva, pero si aprendemos a ponerles nombre, reconocerlas y expresarlas, será mucho más fácil mantener el control ante una situación tan atípica como la que estamos viviendo.

¿No sabes por dónde empezar? Llámanos.

Máster inteligencia emocional aplicada