¿Por qué la inteligencia emocional me hará impulsarme profesionalmente?

¿Por qué estudiamos lo que estudiamos? Más allá de las ventajas a nivel personal que nos proporcionan las carreras y ciclos formativos que escogemos a lo largo de nuestra vida, perseguimos un objetivo final: dedicarnos profesionalmente a ello.

Por eso, a medida que los estudiantes ven acercarse el final de sus estudios superiores, aumenta la preocupación por encontrar trabajo. ¿Qué será de nosotros de aquí en adelante? ¿Qué voy a hacer cuando acabe mi carrera universitaria? ¿Cómo puedo encontrar trabajo rápidamente?

Son algunas de las preguntas frecuentes entre los estudiantes de posgrado que acaban de finalizar sus estudios de licenciatura o alguna especialización. Hoy vamos a compartir contigo una manera diferente de adquirir credenciales únicas que te ayudarán a encontrar trabajo, más allá de tu experiencia e intelecto.

¿Quieres saber de qué se trata? ¡Acompáñanos y no te lo pierdas!

Inteligencia emocional: decisiva en la contratación de empleados

¿Sabías que las empresas tienen muy en cuenta el nivel de inteligencia emocional de sus empleados a la hora de seleccionar el personal? Ya no solo se fijan en la experiencia laboral de los candidatos, en sus conocimientos adquiridos o en la inteligencia intelectual que tienen.

Ahora, los directivos y el personal de recursos humanos también se fijan en el nivel de inteligencia emocional, ya que es capaz de indicar la capacidad de los empleados para desempeñar sus tareas.

A continuación, te dejamos las razones que justifican el porqué de la inteligencia emocional a la hora de contratar trabajadores en una empresa:

  • La empatía de las personas del equipo con cargos de autoridad permite mejorar la satisfacción y la motivación dentro de la empresa.
  • La inteligencia emocional impulsa a las personas para desarrollar y utilizar todo su potencial.
  • Los directivos con un nivel alto de inteligencia emocional son auténticos, actúan con integridad y construyen el compromiso dentro de la empresa.
  • Los empleados se adaptan mejor a las situaciones cambiantes e inciertas y logran una mayor satisfacción tanto a nivel profesional como personal.
  • Gestionan con mayor facilidad los momentos de estrés y hostilidad.
  • Mejoran su rendimiento y evitan que los problemas personales afecten a su actividad laboral.
  • Se enfrentan con mayor facilidad al mundo volátil e inseguro que nos rodea de forma positiva y proactiva.
  • - son capaces de trabajar mejor en equipos multidisciplinares, aportar más de forma proactiva, y gestionar los conflictos de forma más empática.

Por todo esto y mucho más, cuando el departamento de RRHH de una compañía recibe tu currículum, no solo va a prestar atención a la formación y experiencia que has adquirido, sino que tratará de ver mucho más allá. Estos elementos son fundamentales, pero no decisivos. Quizá no utilicen el término “inteligencia emocional”, sino “actitud”, pero están hablando de las competencias antes mencionads.

La mejor forma de convertirte en un candidato perfecto para las empresas es combinar tus conocimientos profesionales con un buen nivel de inteligencia emocional. Ahora bien, ¿cómo puedes conseguirlo?

 

Proyecto de formación para mejorar tu nivel de inteligencia emocional

Las habilidades que las empresas requieren en sus empleados se adquieren entrenando las competencias emocionales, así como aprendiendo a analizarlas y controlarlas.

Si ya has finalizado tus estudios y estás buscando trabajo activamente, te recomendamos hacer un curso para trabajar tus competencias emocionales. Para ello, en Idiena (Instituto de Inteligencia Emocional) ponemos a tu disposición una metodología de aprendizaje diferente:

  • Un curso sobre inteligencia emocional aplicada. Dura 3 meses y puedes realizarlo de manera online.

Los formatos utilizados son 100% audiovisuales, lo que facilita la comprensión del mensaje con imágenes que viajan directas a tu cerebro. Formarás parte de una comunidad virtual con otros alumnos y profesores, combinando conocimientos con la práctica diaria de 4 competencias emocionales (empatía, autoestima, optimismo y comunicación).

Los capítulos están divididos en tres partes fundamentales: el concepto de inteligencia emocional, así como la interacción de las emociones y el cerebro; las competencias emocionales clave; y la aplicación en distintos contextos. El objetivo fundamental de este método de aprendizaje es entender, experimentar y adquirir las competencias emocionales clave, así como ser capaz de transmitirlas en distintos entornos.

  • Un máster de inteligencia emocional aplicada. La duración es de 8 meses y también puedes realizarlo 100% online.

El objetivo es el mismo que en el curso, con la diferencia de que, en este caso, se trabajan 10 competencias emocionales: flexibilidad, empatía, optimismo, iniciativa, persuasión, comunicación, autoestima, autodominio, trabajo en equipo y resiliencia. Además de los capítulos mencionados anteriormente, el máster contiene el diagnóstico de una situación organizacional a través de una aplicación y el trabajo práctico fin de Máster, obligatorio para obtener el título.

¿Apuestas por tu desarrollo personal y profesional? ¿Te gustaría convertirte en una persona de referencia para aplicar la inteligencia emocional?

¡El cambio comienza justo aquí!

Competencias comunes en personas con mayor inteligencia emocional

¿Alguna vez te has preguntado cuáles son las características y hábitos en las personas con un nivel alto de inteligencia emocional? ¿Tienes curiosidad por saber cuáles son los elementos que hacen a unos sujetos más exitosos que otros.

La solución a esta incógnita se encuentra en la inteligencia emocional, ya que son personas con mayor resiliencia a la hora de recuperarse y adaptar sus acciones, tener control sobre lo que piensan, ser honestos consigo mismos y tener mayor capacidad para tomar decisiones adecuadas.

Esos hábitos comunes en personas con mayor inteligencia emocional son:

  1. No se ofenden fácilmente. Uno tiene que aprender a lidiar con las críticas y distinguir las que son constructivas de la que no.
  2. Conocen perfectamente sus sentimientos y los saben manejar. Conócete a ti mismo, conoce a tu enemigo y jamás serás derrotado. Si en un momento estamos frustrados y sentimos ira, no debemos dedicarnos a maldecir, sino a ser autocrítico con uno mismo e indagar para encontrar la causa del malestar. Este proceso requiere una profunda introspección.
  3. Saben que la perfección no existe, aunque busquen la excelencia. Todos vamos a tener un mal día o a pegar una voz a alguien que no se lo merece en algún momento. Sin embargo, hay que aprender a pedir perdón y dejar de buscar una perfección que no existe.

¡Busca siempre algo que te motive y deja a un lado los sentimientos de obligación, la queja, el miedo, la culpa y el resentimiento!

El uso de la inteligencia emocional en los procesos de selección

La primera faceta de la inteligencia emocional es la capacidad de reconocer y diferenciar las emociones propias y ajenas. Hasta recientemente, se ha creído que el coeficiente intelectual es el indicador principal de éxito en la vida. Sin embargo, se ha demostrado que solo representa un 20% de los factores que intervienen en el éxito, mientras que el resto depende de otros elementos, entre ellos, y el más importante,  la inteligencia emocional.

En el ámbito laboral es muy importante tener cierto control sobre las emociones, aprender de ellas y gestionar a las personas teniéndolas muy en cuenta. La capacidad de motivarse a uno mismo, regular el estado de ánimo y empatizar con los demás pueden ser mucho más determinantes a la hora de conseguir una vida plena en el ámbito personal y profesional que cualquier otra medida cognitiva.

Por eso, las empresas tienen muy presente la inteligencia emocional a la hora de seleccionar al personal de su plantilla. ¿Estás preparado para entrenar tu nivel de inteligencia emocional y ampliar tus oportunidades laborales?