¿Tu mente está en conflicto? Aprende a controlar tus emociones con estas técnicas

¿Quién no tiene pensamientos negativos alguna vez? ¿Sabes cómo afectan a tus metas? ¿Cómo lograr el control de emociones? 

El control de emociones es un tema recurrente. Nuestros pensamientos son un arma de doble filo. Con ellos también podemos morir de miedo, enfermar de pena o empaparnos del malestar emocional de quienes nos rodean. La tentación de caer en lo negativo nos tiende pequeñas trampas para nuestra salud mental y física que nos llevan a entrar en conflicto con nosotros mismos.

Vamos a descubrir una serie de técnicas para evadirlos y hacer la vida más placentera.

Lo que SÍ y lo que NO funciona en el control de emociones

Todo aquello que funciona con el poder y el control de nuestra mente está directamente relacionado con la inteligencia emocional o capacidad para controlar nuestras emociones (la ansiedad en un periodo de estrés, el miedo ante una situación de incertidumbre o la ira tras un enfado).

Y para ello, vamos a mostrarte 3 técnicas o trucos que te ayudarán a controlar tus emociones y sentimientos más allá de la respiración profunda o la detención del pensamiento:

  1. Trata de recordar tus éxitos y virtudes. Tus puntos fuertes son una buena estrategia para gestionar los sentimientos, utilízalos  para reducir el significado negativo de tus emociones. Por ejemplo: en vez de enfadarte porque te encuentras en medio de un atasco, puedes pensar que no es tan grave si llevabas demasiado tiempo sin encontrarte con uno.
  2. Medita de manera habitual. Los beneficios de la meditación se han demostrado científicamente y ayudan a prevenir los pensamientos negativos, tanto a medio como a largo plazo. “Disminuyen el nivel de activación de la amígdala de manera duradera”. En definitiva, ayudan a reducir la intensidad con que vivimos las emociones negativas cuando estas se presentan.
  3. Date un respiro para recuperar el autocontrol emocional. Intenta no dejarte llevar por los sentimientos o las emociones del momento. Esta es una de las habilidades más importantes de la inteligencia interpersonal, lo que implica reconocer las emociones, controlarse y manejarse bien con los demás.

Por otro lado, lo que no funciona cuando nuestra mente entra en conflicto por el poder de las emociones negativas es:

  1. Tratar de desviar tus preocupaciones, intentando no pensar en lo que te hace sentir así en vez de afrontar el problema. 
  2. Liberar la tensión por otras vías, como ponerse a romper platos. No es una técnica efectiva, dado que no sirve para calmar las emociones, sino que necesitan de un ejercicio mucho más profundo para ser reconocidas y comprendidas.
  3. Presionarte para generar pensamientos positivos tampoco es la mejor opción, aunque sí puede reducir la intensidad de las emociones negativas que sientes.

Nuestras emociones básicas están constituidas por el enfado, la alegría el miedo y la tristeza. Mientras la alegría y la tristeza desparecen en el tiempo, por muchas cosas positivas que te pasen, las negativas duran más. De hecho, algunos estudios afirman que la tristeza es la emoción más duradera.

 

Cómo potenciar los pensamientos positivos para vivir mejor

Los pensamientos negativos pueden llegar a convertirse en un hábito peligroso. Se sumergen en nuestra mente y permanecen hasta que tomamos las medidas necesarias para deshacernos de ellos. Nos entran las ganas de sacarlos de nuestra cabeza, aunque sea a la fuerza. Viven dentro de nosotros, la mayoría de las veces, sin que nos demos cuenta. 

Miedo al abandono, miedo a envejecer, miedo a no sentirte realizado profesionalmente… La mayoría de nuestros miedos vienen de experiencias pasadas de las que no nos hemos recuperado y que se manifiestan en forma de pánico hacia el exterior. Vamos a darnos el permiso de conocernos, comprendernos y aceptarnos. Vamos a intentar modificar aquello que no nos hace sentir orgullosos o satisfechos.

Dada la situación actual que vive el mundo a causa del coronavirus, un patrón habitual en el terreno del trabajo es el miedo a perderlo. Sin embargo, si afrontamos nuestro futuro con miedo, tenemos muchísimas posibilidades de que se transforme en una práctica. La mejor forma de potenciar nuestros pensamientos negativos es afrontando el futuro con ganas, con confianza y siendo conscientes de que el cambio más importante empieza por dentro. A partir de ahí, salimos al mundo.

La única forma de superar los miedos y pensamientos negativos que se esconden es plantándolos cara. Todos tenemos carencias que nos hacen sentir vulnerables, pero no estamos obligados a permanecer ahí. Llevados al extremo, los miedos se convierten en fobias que nos impiden funcionar correctamente, y pagamos un precio muy alto por dejar que nos invadan.

¿Preparado para prevenirlos? ¡Controla tus emociones

Trabaja tu nivel de inteligencia emocional

La inteligencia emocional es el escenario que debemos reforzar para controlar nuestros sentimientos y no al revés. Cuando aprendemos a aceptar las emociones negativas, el bienestar emocional es mucho mayor. Al contrario, cuando nos sentimos mal por estar mal, podemos sentirnos aún peor. Y por mucho que nos gusten las emociones positivas y agradables, las negativas también forman parte de nuestra vida. Aceptarlas, comprender los mensajes que nos traen y aprender a gestionarlas es fundamental para nuestro bienestar emocional. Y eso solo puedes conseguirlo trabajando tu nivel de inteligencia emocional. 

Al igual que la inteligencia racional, las emociones también pueden ser entrenadas.

¿Estás preparado?

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